Horacio Garay

Archivo para Abril 2006

¿Por que tengo un blog?

con 3 comentarios

Curiosa pregunta la de arriba. Muchos podrían pensar que cada una de estas bitácoras es una herramienta para alimentar el ego personal, corporativo, institucional, etcétera. Pero más allá de las actitudes narcisistas que uno puede encontrar en diversos blogs, no podemos evitar en pensar que esta herramienta es alucinantemente útil y efectiva en muchos casos.

Si bien, en mi particularidad, esto comenzó como una humilde ventana para plasmar mis ideas y opiniones respetuosas acerca de diversos sucesos o experiencias del mundo que me rodea, aparte de las cosas que me apasionan. También me ha servido para conocer y compartir las maneras de pensar de otras personas tanto dentro como fuera de Chile, en diversas dinámicas, siempre muy enriquecedoras y no carentes de flexibilidad.

Creo que las cosas se pueden hacer bien, es cosa de ver fenómenos súper interesantes como algunas empresas y políticos que establecen contacto permanente con clientes y ciudadanos de diverso espectro respectivamente, generando un feedback sumamente rico. También los nuevos periódicos ciudadanos, las comunidades de bloggers y los diversos tipos de licencias. Es de esperar que no sea una moda pasajera y se degenere, como los actuales fotologs que son tan poco creíbles. Seamos pioneros de una nueva cultura digital (quizás simbiogenízada), más humanizada, con identidad, por decirlo de alguna manera. Ser parte de algo, ¿Por qué no?

¿Y tú, por qué tienes un blog?

Escrito por Horacio

Abril 25, 2006 a 2:56 am

Escrito en Blog, Medios, Personal

Internet: ¿Demasiada información?

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Dados los últimos acontecimientos sobre el caso de Hans Pozo – quien finalmente tuvo su despedida ayer sábado en la comuna de San Bernardo – comenzaron a circular curiosamente algunas imágenes en variados sitios, foros y cadenas de correos que podrían considerarse de mal gusto, y que efectivamente corresponderían a los restos del joven de veinte años mientras era periciado en las dependencias del servicio médico legal de la capital.

Ahora bien, independiente si las imagenes son verdaderas o no, o si representan un delito grave, mucha gente se ha manifestado realmente afectada por el acontecimiento, lo cual es indudablemente válido si nos referimos a algún tipo de voyerismo o fetichismo morboso.

Conversando con unos amigos sobre el tema, surgieron diversas opiniones, algunas muy opuestas y cruzadas, mientras otras “mejor” relacionadas en el momento en que éramos testigos de las imágenes proyectadas en un monitor, sin un interés malsano o colérico, lógicamente. Entre la conversación surgió una pregunta que me llamó la atención: ¿Que se puede hacer contra esto? Es decir, la publicación de material de contenido reservado, por asi decirlo.

Creo yo que cada uno es libre de consumir lo que quiera mientras respete la libertad del otro, la que comienza cuando acaba la de uno. En Internet no estamos sometidos a la dictadura del horario ni de los contenidos, lo cual constituye a este medio en un canal bastante anárquico si lo observamos desde cierta perspectiva. Internet ha crecido muy rápido, y la capacidad social y democratizadora del medio es impagable al no establecer barreras de ningún orden. Cualquiera con una conexión es capaz de publicar la información que se le ocurra, y como en todas las épocas, cada vez que aparece un medio tan poderoso y masivo, siempre aparece alguien que lo quiere controlar.

Existen sitios que viven de este tipo de material, refugiándose en slogans desafiantes como ¿Eres capaz de soportar la realidad? Es cosa de hacer memoria y recordar el caso de Nick Berg, donde gran parte del mundo vio por video su muerte online.

¿Estos fenómenos pueden contribuir de alguna u otra manera a una potencial insensibilidad en nosotros y nuestros hijos? No me imagino una psicosis colectiva, pero la cultura actual esta endureciendo a la gente multimedialmente y creo que la línea entre morbosidad, información y denuncia es muy delgada. Claramente nunca es evidenciada correctamente, haciendo una falta a la ética bastante grande. ¿Se acuerdan que antes el fuck era inimaginable? ¡Ahora no hay película o canción que no tenga un fuck!

Algunos amigos dijeron que al paso que vamos, pronto habrá que censurar o controlar la información. No creo que sea la opción, creo que la salida es la educación y no la prohibición. Yo no soy padre, pero sé que cuando le escondes algo a un niño, más le despiertas su curiosidad y es por lo mismo que creo que explicárles como funcionan las cosas es la mejor salida, ya que nuestras maneras de pensar son muy heterogéneas. Es cosa de encender la televisión y ver la cantidad de problemas que se generan por religión, tendencia sexual, política, valórica, económica, etc.

El estar al frente de un medio infiníto en información te puede ayudar a desarrollar tus propios criterios que te permitan discriminar y ser más autónomo. Ser capaz de decir “no, yo no quiero ver esto porque no me interesa” y listo. Es igual que la pornografía adulta o infantil, son cosas que están aqui, en la red, pero depende de ti si las quieres consumir o no, sin perder la capacidad de discriminación al estar en frente de una multivariedad de contenidos.

Lo que vemos es la punta del iceberg. Nadie nos obliga a hacer click en ninguna parte, ni tampoco a presentar interés en acontecimientos desagradables. Creo que el control de contenidos no sería una solución como ya se ha dado en algunos países. Y no escribo esto pensando en mi, porque en realidad a mi me da exactamente lo mismo encontrarme con un abdómen reventado o con una mujer masoquista junto a quinientos hombres. Sino porque espero que las generaciones venideras sean completamente autónomas y con criterio. Internet muestra y no acepta ninguna responsabilidad. Es justo, ya que la información de Internet la hacemos nosotros mismos, pero opino que eso necesita un grado de responsabilidad y tolerancia por parte de nosotros para nosotros, porque somos todos diferentes. ¿Que opinan ustedes?

Escrito por Horacio

Abril 17, 2006 a 2:30 am

Semana del horror

con 2 comentarios

Ver las noticias durante esta semana ha sido una verdadera película de terror. ¿Como tanta violencia en tan poco tiempo? Reviso los medios y me doy cuenta en un abrir y cerrar de ojos que un padre le dispara en contra a su hijo, que encuentran un cadáver descuartizado en Puente Alto pero aún no encuentran al responsable, que una mujer mata a a una señora en el sur de nuestro país, que un dueño de casa defendió su hogar a disparos, o que en otras latitudes a un reportero gráfico le dispararon en pleno trabajo.

Está bien, no es primera vez que alguien mata a alguien, ni tampoco será la última. Pero más que vida ciudadana, esto parece una cacería patológica en donde todos somos presa y cazador, un juego de miedo en donde en cualquier momento te puedes morder la cola sin previo aviso.

Me resulta angustiante. Anoche tuve la oportunidad de salir con unos amigos un rato a conversar, lo cual me sirvió para mantenerme alejado y respirar un bocanada de aire luego de tanta locura y surrealismo. Las cosas no están siendo normales, creo que efectivamente le está pasando algo a la gente, a los ánimos, a la espiritualidad, o lo que sea.

Pensando, me imagino que año tras año nos volvemos más egoistas e individualistas. Si sumamos a eso algo de competitividad degenerada, tenemos como resultado a un ser completamente unidireccional y perdido en su propio espacio y comportamiento construido. Sin conciencia, sin socialidad, desvalorizado y sin la noción de querer hacer sentir bien al otro con una buena conversación, una sonrisa o un abrazo. Algo que hace falta a niveles comunicacionales y afectivos hoy en día, en donde todos pasan a ser parte de la construcción de la figura del enemigo anónimo.

Una contraposición entre el ser y el entorno. Un rechazo entre su legalidad y constitución. Como agua y aceite, tarde o temprano la bomba estallará si no nos enteramos quien es la persona de al lado, que piensa y que siente. Es una responsabilidad, porque después no habrá reclamos.

Escrito por Horacio

Abril 6, 2006 a 4:12 pm

Escrito en Medios, Nacional, Opinión

Hostal

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Anoche vi Hostal, cinta de horror dirigida por Eli Roth y producida por el hiperbólico Quentin Tarantino. Si bien, no pretendo resumir el argumento que sostiene la cinta, les contaré brevemente algunos aspectos que encontré malos y buenos a mi parecer, a pesar de que la han catalogado en algunos medios como “la película americana más asustadiza de la década”, siendo que a mi no me movió ningún pelo.

Hostal es una película sádica y enferma que te da la impresión desde el primer cuadro del celuloide que funciona como un caldo recocido de todas las películas de terror que ya hayas visto anteriormente. Guiones predecibles pero que funcionan al fin y al cabo. Un ritmo que poco aporta y que al final de cuentas termina convirtiéndose en un elemento trillado, al igual que los personajes, quienes son elementos que siguen con los mismos estereotipos de este género (jóvenes deseosos de aventura, sexo, drogas y mujeres hermosas, más un montón de viejos calvos con cara de enfermos mentales y un machete en la mano).

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Escrito por Horacio

Abril 5, 2006 a 6:10 pm

Escrito en Opinión

El Trueque

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Me encontraba tendido en la cama, oservando las noticias por televisión cuando de pronto – en un zapping descontrolado – pasé por Canal 13. Pasaban una nota sobre el trueque y las comunidades dedicadas a tan antigua actividad como indígenas del norte de Chile y de países hermanos como Perú y Bolivia que realizan dicha actividad para intercambiar alimentos y otros artículos para sobrevivir hace años, ya que en localidades tan periféricas les resulta practicamente imposible comercializar sus productos provenientes de la tierra, los animales o de sus propias manos.

Luego comenzaron a mostrar a otras localidades, tanto del sur como del centro de nuestro país. Muchas de ellas resurgiendo y cobrando mucha fuerza en esto del intercambio. En ese instante se cruzó un monitor de computadora por las imágenes y en una fracción de segundo mi cabeza planteó una hipotética y trágica visión del futuro.

No, no se asusten. Nunca tanto como en la imagen de arriba. Pero si en un futuro no muy lejano, el sobre poblamiento de la tierra y la automatización de muchos procesos gracias a la tecnología deja a gran parte de la población mundial sin acceso a fuentes laborales, no habrá otra solución que la autogestión a través del trueque, la cual plantearía los cimientos de una nueva forma social (sociedad de intercambio horizontal y no vertical), al reducirse la denominada brecha social y económica.

Si, una idea volátil pensé de inmediato. ¿Pero que sucede en el caso de Heidemarie Schwermer, quien a los 60 años, lleva más de diez viviendo sin el preciado dinero? Ella afirma que «Cuando quiero algo pienso cómo conseguirlo, quién lo tiene y qué puede necesitar que yo le pueda dar». Vivir bien sin dinero es posible. Y lo ha demostrado. Obviamente sin mortificarse, ya que ella utiliza teléfono móvil, tiene una computadora y goza de buena salud hasta ahora.

Puede parecer inimaginable, pero siempre me ha interesado el tipo de vida sencillo y minimalista. Aunque eso no quiere decir si efectivamente pueda llevar sobre mis hombros semejante proyecto. Tampoco hablo de mendigar y pelear por un espacio bajo el puente cada noche ¿Habría que probarlo, no? Un nuevo tema paradigmático y mutualista que podría fomentar las relaciones sociales. Algo para reflexionar durante la semana.

Escrito por Horacio

Abril 4, 2006 a 3:41 am

Escrito en Opinión