LUN: Responsabilidad compartida

Mi amigo José Ignacio puso en discusión el interesante tema sobre el nivel actual del periodismo, especialmente en algunos medios de corte más sensacionalista, cuestionando el nivel de los profesionales que llegan al campo laboral. En un principio pretendía comentar en el propio blog de Santa mis reflexiones, pero lo extenso de la entrada me obligó a hacerlo a través de mi blog para poder desarrollar mejor las ideas. Si bien, ya lo había comentado en una oportunidad, ahora pretendo ser un poco más explicativo desde mi punto de vista, ya que es un tema muy extenso y que vale la pena conversar.
Partamos por parte. El caso de LUN es digno de ser estudiado por todos lados, ya que hay una infinidad de variantes que lo hacen ser lo que actualmente es. Intentando ser bien directo, asumo que a estas alturas muchos sabemos que Las Últimas Noticias corresponde hace rato a un fenómeno mediático, siendo hoy uno de los periódicos más vendidos y leídos del país.
Retomando un curioso artículo que leí en USA TODAY hace unos años, podemos estar de acuerdo que actualmente LUN no es precisamente un tabloide, sino que más bien corresponde a un producto del tipo reader-driven en donde se compone una dieta informativa de corte sensacionalista con propósitos inductivos por y para el lector. Posteriormente, esta dieta que curiosamente “refleja” los gustos o intereses de una parte de nuestra sociedad, genera suculentas ventas, ya que el mismo consumidor ve una gran cantidad de sus inquietudes satisfechas en un sólo producto que le ofrece el mercado.
Un medio que escucha a sus lectores
Que este diario refleje los gustos de las personas puede parecer extraño, pero en realidad LUN efectivamente escucha a la gente. ¿Cómo funciona esto? Simple, su versión electrónica trabaja bajo un sistema de este tipo, en donde todos los clicks sobre su website se registran para ser considerados en el newsroom a futuro. Estos clicks, dirigen el contenido total de la impresión del diario del dia siguiente, ya que representan los gustos y deseos de todos los lectores en un ranking de lectoría.
De esta manera, Las Últimas Noticias actúa como un pseudo barómetro directo de una gran parte de la opinión pública, ofreciendo a la vez un producto que no aporta al cuestionamiento de ideas sobre el real acontecer nacional e internacional (¡Sorpresa!), ni tampoco pretende educar ni informar sobre hechos más “periodísticos”. Para entender un poco como funciona por dentro este medio a modo de resumen, es necesario manejar los siguientes puntos antes de elaborar una opinión más estable:
- LUN escucha a la gente a través de su sitio web.
- El sitio web es su propio people meter. A mayor click, mayor exposición del tema en cuestión.
- Las noticias con bajos clicks no son seguidas. Tal como un programa de TV con pocos puntos deja de salir al aire.
- Habrían incentivos para los periodistas cuyas notas recibieran más clicks. Esto generaría una competencia desmesurada al interior del medio por obtener la noticia deseada. Además, vacantes de periodistas no sobran y muchas veces la necesidad apremia.
- Como la gente pide noticias irrelevantes y light (con clicks), el cultivo de fuentes y de rigurosidad no corre en muchos casos. ¿Por qué? Porque el people meter manda y tampoco es necesario ser tan riguroso para saber si una modelo efectivamente se puso implante de silicona, generando un efecto sistemático conocido como dumbing en la sociedad debido a la simplificación de procesos.
- LUN no dicta cuáles son las noticias. La misma gente lo hace para si misma.
Un ejemplo básico Imaginemos un story de una famosa modelo de televisión y un futbolista internacional. Comienzan una idílica relación amorosa y avisan un próximo matrimonio con mucho escocés del caro. De la noche a la mañana – pese a la inmensa expectación – todo acaba abruptamente sin motivo aparente. ¿Le suena familiar? Esta típica historia generaría mucha atención durante los últimos meses según nuestra realidad. Si esta historia consigue muchos clicks, la historia debe ser seguida, y las relacionadas se deben buscar para el día siguiente. Si una historia consigue solamente algunos clicks, se entierra para la anécdota. Pero ¿Cómo van las charlas sobre materia nuclear en Corea del Norte? ¡No importa! Pongamos un matrimonio oxigenado en portada por mientras, porque eso es lo que la gente quiere de este medio. ¿Se entiende?
Ahora bien, entendiendo como funciona este diario, me gustaría reflexionar sobre el tema del periodismo actual de manera breve. En mi opinión, esto es un tema serio para el futuro de la carrera y la sociedad, ya que aunque no lo queramos, LUN es un éxito alarmante, no por las ventas, ni por su contenido liviano, sino por la misma gente que asume a Las Últimas Noticias como el único medio de noticias, o como la única pauta informativa del acontener nacional e internacional. Algo así como “lo que realmente pasa en Chile y en el mundo”.
El problema
Triste para las sociedad y para los periodistas. Al final la técnica, ética, responsabilidad y profesionalismo no valen. Meterse a Inet y husmear un blog de alguna celebridad da mucho para sacar un escandaloso titular. Copiar y pegar, sin reporteo de verdad ni contraste de fuentes. Quizás este es el futuro del periodismo, donde más que una profesión, es un simple oficio realizable por cualquiera. Ahora bien, no hay que caer en las posibles generalizaciones, ya que efectivamente hay gente talentosa en ese pasquín que se está perdiendo cada vez que los mandan a “reportear” lo que pasó con el perro de la señora que come completos de la esquina, por lo que creo que es bueno tener un poco de conciencia antes de comprar este periódico, ya que es lo mismo que si yo dijera que todos los chilenos son chismosos por el sólo hecho de que LUN sea considerado como el medio escrito más vendido de Chile, siendo que la realidad no es así. Sin defensas en ningun lado, porque también hay periodistas que son poco rigurosos, poco creativos, limitados a la hora de usar clichés, como también lectores que no están ni ahí con lo que sucede en el mundo y buscan pan y circo de una manera morbosa.
Pero bueno, entendamos a LUN sin demonizarlo. Cumple con su rol y lucra con ello, lo que es muy bueno, ya que este medio no ha venido a engañar a nadie a mi parecer. Hay muchos medios disponibles y algunos de buena calidad, tanto impresos como digitales. Lamentablemente, esto pareciera ser infructuoso aún en sectores de la población donde la capacidad de procesamiento de información no es muy depurada y tampoco se tiene una buena oferta de medios para elegir, procovando una barrera entre la gente que quiere informarse con las noticias que quiere, y con la gente que quiere informarse con las noticias que le llegan. Con esto quiero decir que para mí, el lector es un personaje clave en esto, ya que es el que tiene la última palabra a la hora de exigir mejor calidad de información. En pedir no hay engaño, dicen. Hay otros diarios a mano, y quien quiera informarse con profundidad sabe más o menos a donde llegar, ya que la gente no es tonta. Es como si yo sintonizara el Morandé con Compañía para saber que va a pasar con los kurdos en el medio oriente.
Hasta ahora tengo dos elementos responsables de este fenómeno: El periodista y el lector. Algunos dicen que la mediocridad del periodismo se da mas que nada por efectos del medio, por buscar una noticia que venda, la nota comercialmente impactante sin verificar fuentes en desmedro de una informacion más concreta y fidedigna. Ahora bien, ¿Que tan cierto es esto? las mejores cadenas de noticias (en mi opinión) son la BBC de Londres y el New York Times. Ambos asentados en los bastiones del capitalismo, logran conjugar de la mejor manera comercio (alta demanda) con buen periodismo, ya que la misma BBC como medio estatal, tiene la suficiente independencia para presionar incluso al mismísimo Primer Ministro, generando un periodismo mucho más atractivo para la sociedad. Por otra parte, The Sun haría palidecer hasta a la noticia más “farandulera” de LUN por su amarillismo, y no por eso los británicos son “chismosos”. En este punto es donde me doy cuenta que efectivamente es un problema compartido con más de dos personajes, obviamente con diferentes grados de responsabilidad. Porque además de los profesionales de la comunicación, quienes tienen la principal responsabilidad en todo este fenómeno, el lector tiene mucho que ver, al igual que los grandes consorcios editoriales, los avisadores y los sectores políticos que confabulan para una cartelización. Claro que como el periodista es la cara visible, es el que paga los platos rotos, porque a la hora de velar por una ética intachable y querer ir más allá, su puesto de trabajo se desocupa, ya que levantas una piedra y te aparecen 10.000 periodistas (sic) buscando trabajo. Los medios independientes y electrónicos personales son una gran ayuda para mitigar estas falencias de la profesión, y lo serán aún más en el futuro a mi parecer.
Para finalizar, en mi opinión, LUN no es más que un programa de televisión manejado por gente con influencia que tiene intereses en juego y que la gente común disfruta demasiado día tras día, llevándolo a otras áreas de la vida cotidiana. Y es por lo mismo que utilicé la idea de people meter a la hora de hablar de la contabilización de clicks. Estos diarios y revistas simplemente entretienen y cumplen con el requisito fundamental de la mayoría de los programas de televisión actuales, que es explotar la emotividad del contenido para hacernos su asimilación más fácil y entretenida a través de la cultura del espectáculo, porque de lo contrario tendríamos que reflexionar, pensar y esas cosas aburridas que no queremos hacer porque venimos muy cansados del trabajo. Y con esas cualidades, qué importa que informen poco. El gremio actualmente es malo por muchos factores demasiado manoseados. Al igual que lo que se da en la televisión, los pocos periodistas buenos que hay y que actualmente no están en la cara visible de la moneda, podrán utilizar libremente los nuevos medios electrónicos independientes para hacer un trabajo a la pinta, innovador y sin delay debido al establishment. Y es de esperar, por supuesto, que el lector también se de cuenta de esos cambios. Un tema complejo y que da para muchas conversaciones. Mientras más opiniones, más fácil será encontrar posibles causas y soluciones. Imágenes: LUN






Me deja sin palabras, maestro, sin palabras.
Y resulta muy clarificador en los puntos, al final es uno el culpable, incluso yo, que viendo el Matinal de Chile me entero de las “noticias” del día (y temrino revisando LUN.com).
Nota aparte, me parece ver 2 puntos 4 en el post.
Donde haya leña que quemar seguiremos sacando chispas
El Santa
Febrero 9, 2007 a 5:47 am
- Santa: Que bueno que haya logrado ser claro el artículo. Era una de mis inquetudes principales, ya que son muchas variantes las que hay que analizar (cada una con su profundidad) y traté de hacerlo de la mejor manera.
Por cierto, gracias por la correción. Ya está solucionado el número.
Saludos!
Horacio
Febrero 9, 2007 a 2:15 pm
Ya Horacio, aquí van mis comentarios:
En primer lugar, e independientemente que no me guste para nada LUN por su contenido centrado netamente en la farándula, hay que reconocer que son pocos los medios que realmente escuchan a la gente y se preocupan de sus gustos. ¡Qué le vamos a hacer, al chileno le gusta meterse en la vida de los demás, sobre todo si son sus artistas o autoridades! En ese sentido, LUN llena un nicho y lo hace muy bien.
Ahora, lo curioso es que tanto como LUN, La Cuarta, también sean los medios que más venden.
Ahora, no estoy de acuerdo en lo que señalas que los lectores LUN lo asuman como él medio por excelencia y la voz de lo que pasa en Chile y afuera. Los lectores cada día son más discriminadores en cuanto a la información que reciben y creo que la TV asume ese rol que tu señalas, seguido cada vez más por internet.
Como tercera cosa, periodistas habemos para todo, no sólo los que cubren farándula son chantas, en otras áreas los hay más y, más encima, cada nueva generación es más floja a la hora de recabar la información. Como ahora todo les viene hecho, hasta copian literalmente los comunicados de prensa.
Finalmente, concuerdo contigo en que internet, los blogs y las nuevas formas de hacer periodismo (2.0 le llaman ahora) ayudará mucho,pero también causará un daño porque hará que el periodismo se transforme en más un oficio que en una profesión, donde cualquiera se sienta con el derecho de escribir o “reportear”.
Augusto
Febrero 13, 2007 a 4:17 pm
Gracias Augusto por tus comentarios.
Estoy completamente de acuerdo con lo que tú planteas, Efectivamente LUN no es más que un producto que satisface las necesidades de algunas personas. Ahora bien, creo que no fui preciso a la hora de mencionar que esa misma gente que “asume a Las Últimas Noticias como el único medio de noticias, o como la única pauta informativa del acontener nacional e internacional, ya que como tú das a entender, hasta en el ocio actualmente somos discriminadores.
Y si, vuelvo a repetirlo. Hay periodistas buenos y malos por todos lados. Ahora, me gustaría saber ¿Por qué se está generando este “decaimiento” en los nuevos periodistas que van saliendo? Me da la impresión a priori que como algo cultural, la información está efectivamente cambiando de valor en nuestras vidas. Y por lo mismo puede llegar a ser un simple oficio, como mencionas.
Gracias nuevamente por tu apreciación.
Saludos!
Horacio
Febrero 13, 2007 a 5:53 pm