Horacio Garay

Cómo sobrevivir a la Web 2.0

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Lisa Williams es una mujer que se ha hecho ampliamente reconocida en Estados Unidos por sus contribuciones al denominado periodismo ciudadano y a las comunidades en línea. Con una trayectoria que se ha relacionado estrechamente con la tecnología, actualmente es la fundadora de Placeblogger, uno de los sitios más grandes en cuanto a blogs que se enfocan en el mismo ciudadano como generador de contenidos, quienes alejados de las pautas informativas de los grandes conglomerados, crean una agenda noticiosa alternativa que hace especial énfasis en las localidades donde viven y en las experiencias que tienen a diario.

Bajo este contexto, Williams desarrolló un listado con las diez cosas que los periodistas deberían saber sobre sobrevivir en una industria de alta tecnología, la que a mi parecer, no tiene desperdicio alguno y creo que es bueno documentarlo por estos lados, a falta de tiempo para traducirlo como corresponde y hacerlo más amistoso. Tarea pendiente, por supuesto.

Periodismo portátil.

Por otra parte, y colgándome un poco atrasado del mismo título que encabeza ésta entrada, el periodista Juan Pablo Meneses se mandó durante el pasado mes de marzo una valiosa crónica en La Nación de Argentina sobre las ventajas y desventajas de ser actualmente un periodista freelance bajo la mirada de la experiencia. Seducidos por la aparente independencia, el peligro de que los profesionales de las comunicaciones terminen mercantilizando su vida no parece ser algo tan lejano a la hora de andar generando historias para sobrevivir de lo que se escribe:

“…¿Uno es freelance por opción, o porque no quedó otra alternativa?…Curiosamente es posible que el aislado responda lo mismo que muchos periodistas freelance: por las dos razones. Y las dos al mismo tiempo.”

“…El periodista independiente no tiene jefe, y tiene muchos a la vez. Es dueño de su tiempo, y es esclavo del reloj. Es el mercenario pragmático, y es un romántico sin remedio. Es un afortunado que tiene tiempo para viajar, y es la carne de cañón que tenemos para las emergencias. Es libre, y está atrapado.”

El panorama claramente no se ve muy alentador en una primera lectura. Sin embargo, y a pesar de que no hay límites aparentes cuando la pluma lo aguanta todo, al parecer la idea del periodismo portátil es mucho más atractiva que la del freelance, especialmente a la hora de no pretender cambiar al mundo ni ser un vulgar famewhore. Sólo un nómada que cumple el rol de contar cosas. Cosas que pasan.


Escrito por Horacio

Abril 27, 2008 a 7:01 am

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