Caso Palin, el nacimiento de un nuevo modelo
Turbulencia es la palabra que definiría de mejor manera lo que está pasando actualmente en los Estados Unidos. Y no, no me refiero precisamente a la amenaza constante de Gustav sobre la zona del Mississippi, sino que el alboroto que ha levantado el embarazo de la joven hija de Sarah Palin, candidata a la vicepresidencia de John McCain, el que se dio a conocer hace sólo unas pocas horas gracias a la gestión de algunos blogs progresistas, quienes con la suficiente dosis de cizaña, se las arreglaron muy bien a la hora de cambiar el escenario político republicano.
Ahora bien, que la chica de 17 años esté esperando a un hijo no es el tema de fondo. Tampoco lo son los posibles aprietos que esta situación le podría generar a la gobernadora de Alaska en su conservador discurso, sino que la capacidad que tuvo el periodismo informal para generar semejante impacto es algo realmente destacable. Si bien Reuters no se demoró nada en ampliar la información, lo interesante es que más allá de legitimizar una ninguneada tendencia, esto pone sobre la mesa un fenómeno que podría dar interesantes pistas sobre el futuro social de las comunicaciones.
Más allá de los rumores y los excesos cometidos, los blogs lograron una labor investigativa que no tiene precedente alguno. Algo que va mucho más allá de la velocidad que pueden lograr los nano-medios en contra de los grandes conglomerados. Esto es algo en donde la palabra “colaboración” logró ser medular a la hora de averiguar datos que al comando de McCain le tomó unas semanas, en sólo tres días. Dos cabezas piensan mejor que una, dicen por ahí. Si tomamos esa cita y analizamos las conclusiones del Galaxy Zoo Project, por ejemplo, en donde los astronómos se dieron cuenta que una comunidad interesada en un tema es tan eficiente como los mismos profesionales que dirigen una investigación, o que el cerebro logra potenciarse cuando se plantea como un grupo colaborativo al dilucidar un tema, da como para pensar en un nuevo paradigma informativo que al estar bien organizado y no bajo parámetros competitivos, podría ser prácticamente insuperable a la hora de beneficiar al lector.






Poco a poco el modelo colaborativo va tomando cuerpo en las áreas donde puede hacerse latente.
El problema de este modelo es el factor humano. Por definición, poner de acuerdo a más de 5 personas es una tarea titánica, por lo que este mismo problema, bajo este contexto se vuelve una fortaleza. Es tanto el interés de los participantes en el tema que desarrollan/investigan/etc. que todos se regulan entre si, consiguiendo funcionar bién.
Es un poco lo que alguna vez intente hacer con el foro (ese mismo que conocemos bién). Sin embargo la conciencia común la compartíamos sólo unos pocos. En ese caso resultaría interesante analizar cual fue el punto de falla.
Un abrazo.
El Santa
Septiembre 2, 2008 a 12:44 pm