
Si bien aún no he tenido la oportunidad de probar la nueva herramienta con la que Google sorprendió al mundo en la pasada conferencia de Google I/O, entiendo en parte su interesante abanico de posibilidades al ser concebida como una plataforma de contenidos en vivo y colaborativos que al parecer promete darle la gestión inteligente a las redes sociales, sobre todo tras semanas entre rumores de compra y venta de plataformas como Facebook y Twitter, respectivamente.
Para algunos, la creación de esta denominada navaja suiza de las comunicaciones ha generado un entusiasmo popular tan grande que nos sugiere pensar que Google es hoy lo que Apple fue durante el siglo pasado. Por otra parte, y pese a las críticas, pensar en el nacimiento de un nuevo paradigma que mantenga conversaciones estructuradas en función al tema o al grupo social sin importar el programa o a la aplicación, uno nota cómo la apuesta de un canal con múltiples nodos puede ser una verdadera ola en el mundo mundo de las comunicaciones.