Si bien llevarse malos ratos por culpa de Facebook y Twitter no es ninguna novedad, lo que algunos desconocen es que efectivamente estas plataformas tienen sus propios límites, los que claramente si se ven superados, ya sean por motivos de privacidad o seguridad, son capaces de provocar más de un dolor de cabeza a aquellos que comparten sus vidas a diario a través de Internet.
Casos emblemáticos hay de sobra. La canadiense Nathalie Blanchard, por ejemplo, perdió todos sus beneficios laborales una vez que su empleador descubrió a través de la aseguradora que ella había subido un álbum de imágenes en Facebook celebrando su cumpleaños en diferentes balnearios y bares, cuando había presentado una aparente licencia por depresión que la tenía marginada en casa.
No obstante, dejando de lado los casos en donde la brillantez del ser humano nos deja abandonados, tener problemas por una imagen que subiste a Facebook o por algo que dijiste en Twitter es una realidad bastante cercana, o sino preguntémosle a la psicóloga chilena Leslie Power, a quien Facebook canceló su cuenta debido a que publicó una foto en donde aparecía amamantando a su bebé de tres meses.
Las restricciones más importantes
Casualidad o no, la verdad es que ambas plataformas tienen declaraciones sobre derechos y responsabilidades, y que por lo mismo, hay que entender sus límites, sobre todo si trabajas con alguna marca. ¿Cuáles son? Junto a Media Interactive, agencia especializada en el trabajo a través de redes sociales para grandes marcas como Movistar y Falabella, entre muchas otras, revisaremos los más importantes a continuación:
Derecho con los derechos. Si publicas material con derechos de propiedad intelectual, Facebook te denunciará por incumplimiento y te impedirá el acceso al contenido denunciado, retirándolo posteriormente. Si es tu segunda vez, es muy probable que te cancelen la cuenta, así que mucho cuidado si eliges esa maravillosa canción del artista del momento para musicalizar el video con los primeros pasos de tu bebé.
Suplantación. Si te creas una cuenta para hacerte pasar por otra persona, ten mucho cuidado, porque cualquiera puede denunciarte con la función de bloqueo que aparece en cada perfil. Con esta notificación, el equipo de Facebook se encargará de contrastar la información y anular los datos en común, como tu cuenta de correo, por ejemplo. De la misma manera, es posible que ambos perfiles se anulen temporalmente, el falso y el que manejas personalmente.
Precaución con la piel. Subir un álbum del primer baño de tu hijo puede ser un recuerdo absolutamente enternecedor. No obstante, para el sistema de monitoreo automatizado de Facebook, que se encarga de revisar casi 100 millones de etiquetas diarias, cualquier porcentaje alto de colores relacionados al tono de piel, pasan a ser revisados por un administrador de Facebook para evitar casos de pornografía y otros tipos de abusos. En el caso de las drogas ilícitas, sucede algo similar.
Cuidado con los datos. Si sueles publicar a menudo tu teléfono celular o correo electrónico en tus actualizaciones de estado ó en el muro de tus contactos, tu cuenta puede ser sospechosamente monitoreada para evitar la publicación de información sensible de terceros. Esto también aplica con información como RUT, direcciones y otros detalles.
Las ganas de escribir. Facebook perfectamente puede bloquear tu cuenta si detecta que has enviado demasiados mensajes en muy poco tiempo, algo habitual en el regreso de vacaciones. Estos bloqueos pueden durar desde unas cuantas horas hasta algunos días y están pensados para evitar casos de spam a través de la red social. Lo mismo sucede cuando envías demasiadas solicitudes de amistad en poco tiempo y no obtienes respuesta, con el fin de evitar casos de acoso o similares.
Por el lado de Twitter, también merece un tiempo la revisión de los límites de la plataforma. Si bien tiene menos funcionalidades que Facebook, no conocer sus límites también puede traer un mal rato si tienes muchos followers.
El seguidor. Ten precaución con comenzar a seguir a muchas personas dentro de un día. Según los límites de Twitter, puedes seguir hasta un total de 2.000 personas. Una vez superado ese umbral, hay límites de usuarios adicionales a los que puedes seguir, basados en tu relación de seguidores. Seguir de manera agresiva a un alto número de personas en tan poco tiempo, generalmente es una táctica utilizada a menudo por parte de los spammers.
El publicador. Al día, sólo puedes publicar 1,000 tweets como máximo a través de tu cuenta. De la misma manera, sólo puedes enviar 250 mensajes directos como máximo. Si bien hay que tener mucho tiempo libre entre las manos para llegar a semejantes cifras, la restricción busca limitar las posibilidades de los spammers.
Cuando el odio viene de afuera. Si no conoces el caso de @pipeinformático, ten en consideración que decir algo que no es del gusto de la mayoría de tus seguidores, como deseos de muerte o publicación de un aborto, puede generar una gran oleada de replys y bloqueos hacia tu cuenta. Estos bloqueos, tras ser analizados por el equipo de Twitter, derivan a una suspensión temporal de la cuenta, por lo que no podrás seguir publicando tweets.
Mucho spam. Si manejas una cuenta en Twitter, sobre todo si se relaciona a una marca, no gastes todo el día avisándole a los demás sobre lo fantástico que es tu concurso y lo increíble que son los premios. Jugar con la atención del twittero en exceso, provocará que seas denunciado como spam para terminar sin cuenta. Y sin concurso, evidentemente.
Por si acaso. Finalmente, si bien no son de uso masivo, bien vale saberlas. Un usuario sólo puede manejar 20 listas asociadas a su perfil de Twitter y 10 búsquedas guardadas. Cualquier exceso, incluidos los de arriba, provocarán serias dificultades para publicar tus tweets durante el día.
De esta manera, tu relación de amor y odio con Facebook y Twitter, debería ser más llevadera. Al menos, para que no digas que no te avisaron.
NOTA: Texto elaborado hace mucho tiempo. Fue publicado recientemente sólo con fines de respaldo personal.